El objeto de la cobertura es la propia obra ya sea edificación o civil (urbanización, redes de abastecimiento, carreteras, etc.) a construir ya que durante su ejecución hay distintos riesgos que pueden acarrear daños y afectar al desarrollo previsto:
RIESGOS CONVENCIONALES (incendio, explosión, robos, etc.).
RIESGOS DE LA NATURALEZA (viento, lluvia, corrimientos de tierra, etc.).
RIESGOS DE EJECUCIÓN (fallos humanos, defectos materiales, ejecuciones defectuosas, etc.).